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Hay vendedores que se pasan la vida peleando por precio.
Y hay otros que hacen algo mucho más poderoso:
hacen que la gente quiera el futuro.
Esta es la historia de uno de esos casos.
En 1847 nació un hombre que cambiaría para siempre la manera en la que vivimos: Thomas Edison.
Pero lo que mucha gente no entiende es esto:
Edison no se hizo leyenda solo por inventar la bombilla.
Se hizo leyenda porque inventó cómo venderla.
Porque su verdadero talento no fue crear luz…
sino convencer al mundo de encenderla.
1) El invento existía… pero el mercado no
Imagina el contexto: finales del siglo XIX.
La mayoría de personas ya tenía velas, lámparas de gas, rutinas definidas.
Entonces llega un tipo a decir: “vamos a poner luz eléctrica en casas y calles”.
La pregunta del cliente era brutalmente lógica:
“¿Y para qué quiero eso, si ya tengo algo que funciona?”
Y aquí aparece un problema que tú también has vivido en ventas:
Puedes tener un gran producto…
pero si tu cliente no entiende el valor, no compra.
Edison entendió algo que separa a los vendedores promedio de los que “la rompen”:
La gente no compra tecnología. Compra transformación.
2) Mindset: donde otros ven fallas, él ve progreso
A Edison se le atribuyen frases famosas sobre el fracaso. Algunas versiones han circulado como si fueran exactas, pero los investigadores de citas muestran que lo más sólido es la idea detrás: Edison veía los intentos fallidos como “resultados”: aprender qué no funcionaba.
Y esa mentalidad es gasolina pura para ventas y para negocio.
Porque si tú te tomas cada “no” como un fracaso personal, te rompes.
Pero si lo tomas como data, como aprendizaje y como ajuste… te vuelves peligroso (en el buen sentido).
En resumen:
No era terco. Era persistente con inteligencia.
3) La jugada maestra: no vendió una bombilla… vendió un sistema
Aquí viene lo que, para mí, es la gran lección comercial.
Edison no se puso a vender bombillas una por una.
Construyó todo lo necesario para que la bombilla tuviera sentido.
Eso significa:
generación de energía,
distribución (cables),
control (interruptores),
medición (medidores),
y operación comercial.
No era “un producto”. Era un ecosistema.
De hecho, Edison pasó de la demostración a construir industria: la biografía oficial del National Park Service cuenta que, tras demostrar su sistema de iluminación en 1879, dedicó los siguientes años a crear la industria eléctrica; y en 1882 entró en operación la estación de Pearl Street en Manhattan, abasteciendo a clientes y marcando el inicio de la era eléctrica.
Traducción a ventas de hoy:
Si tu oferta depende de que el cliente “se las arregle” para usarla, estás perdiendo ventas.
Tienes que vender el “resultado completo”, no el pedazo.
Ejemplos rápidos (para bajarlo a tierra)
Si vendes CRM: no vendas “el software”. Vende implementación + plantillas + automatización + capacitación.
Si vendes consultoría: no vendas “sesiones”. Vende diagnóstico + plan + seguimiento + entregables.
Si vendes un servicio estético: no vendas “un tratamiento”. Vende experiencia + evaluación + plan de mantenimiento.
Edison no dijo: “aquí está la bombilla, suerte”.
Dijo: “aquí está el futuro… y aquí está cómo lo vas a usar”.
4) La venta que cambió todo: una demostración que el público pudo vivir
Edison entendió otra ley de ventas:
Una gran venta no se explica. Se experimenta.
En diciembre de 1879, su sistema de iluminación incandescente se mostró públicamente en Menlo Park. La emoción fue tan grande que incluso se organizaron trenes especiales para que la gente fuera a verlo.
Piénsalo:
no fue un “post”. no fue un “folleto”. no fue un “catálogo”.
Fue un show. Una experiencia. Un “wow”.
Y ese “wow” vende más que mil argumentos.
Esto sigue funcionando HOY
Lanzamientos en vivo
Webinars
Masterclasses
Demos grupales
“Open house” de experiencias
Pruebas guiadas
Casos en vivo con clientes reales
Porque cuando el cliente ve la solución funcionando, su mente hace clic:
“Ah, ahora sí lo entiendo.”
5) Otro golpe de genialidad: cobrar por continuidad
Edison no solo vendió acceso: construyó un modelo donde el ingreso no dependía de una venta única.
Para que exista electricidad para el cliente, debe existir generación, mantenimiento, operación, expansión.
Eso naturalmente lleva a un modelo de pagos recurrentes.
Y para poder cobrar de forma justa, Edison trabajó en la medición del consumo: se documenta que inventó un tipo de medidor (“electrolytic meter”) para registrar el uso y poder facturar.
Lección comercial:
El dinero grande no siempre está en la primera venta.
Está en la recompra. En la continuidad. En la recurrencia.
Y aquí viene tu pregunta obligatoria:
¿Tu negocio vive de “cazar” ventas nuevas… o tiene una lógica real de continuidad?
Porque cuando tú creas recurrencia, pasan tres cosas:
te estabilizas (flujo de caja),
mejoras la experiencia (porque no vives apagando incendios),
creces más rápido (porque el negocio se vuelve predecible).
6) Edison te deja 2 aprendizajes de oro (para aplicar esta semana)
Voy a resumirte la historia en dos lecciones, estilo Ventas Academy:
A) Si quieres vender más, deja de vender “cosas” y vende “futuro”
No digas solo qué haces.
Pinta el antes y el después.
¿Cómo era la vida del cliente antes?
¿Cómo se ve después de comprarte?
¿Qué problema deja de existir?
¿Qué tranquilidad aparece?
Si el cliente no visualiza el futuro, no actúa.
B) Si quieres cerrar más, crea demostraciones que la gente pueda vivir
Haz que tu cliente experimente tu propuesta.
una sesión de diagnóstico,
una demo guiada,
un “mini resultado” en 20 minutos,
un caso real contado con pantallazos,
un evento grupal donde ve a otros decir: “me funcionó”.
Cuando tu oferta se vive, el cierre se vuelve natural.
7) Checklist: cómo “vender el futuro” en tu negocio (paso a paso)
Aquí tienes una guía práctica para aterrizarlo:
Define el “futuro deseado” en una frase
Ej: “En 30 días tendrás un proceso comercial ordenado y medible.”Identifica el obstáculo real por el que no compran
No es precio. Casi siempre es: miedo, duda, desconfianza, falta de claridad.Crea un sistema (no un producto suelto)
Paquetea: onboarding + metodología + seguimiento + soporte.Diseña una demostración (individual o grupal)
Algo que el cliente pueda ver/usar/entender en vivo.Construye continuidad
Mantenimiento, plan mensual, membresía, acompañamiento, renovaciones.Mide y mejora
Como Edison: cada intento es data. Ajustas, repites, escalas.
Cierre: la pregunta que te deja esta historia
Edison no solo iluminó ciudades.
Iluminó una idea comercial que hoy vale millones:
La gente compra lo que le hace sentir futuro.
Ahora dime tú:
¿Qué podrías hacer para que tus clientes vivan tu solución (no solo la escuchen)?
¿Qué parte de tu oferta deberías convertir en sistema completo?
¿Dónde puedes construir un modelo de pagos recurrentes para dejar de depender de “la venta del mes”?
Porque al final…
La gran venta no es la que empuja.
Es la que enciende.
Luis Fernando Briceño C. – Coach Profesional en Ventas y Transformación Digital








