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Esta semana me topé con una frase en una lectura que me dejó dando vueltas la cabeza:
“Dedícate a algo que sea fácil para ti… y difícil para los demás.”
Y cuando la leí, pensé: esto aplica perfecto para ventas.
Porque seamos honestos: hay gente que vive batallando todos los días no porque sea incapaz, sino porque eligió (o terminó) en un camino donde está jugando con desventaja. Un trabajo que le exige habilidades que no le nacen, que le drenan energía, que le cuestan el triple… y que a otros les sale natural.
Y ahí pasa algo inevitable:
te cansas,
te frustras,
te comparas,
y te empieza a pesar hasta levantarte.
En cambio, cuando te dedicas a algo que para ti es natural —algo que se te da— el esfuerzo sigue existiendo, pero se siente distinto. Se siente con más sentido. Y los resultados suelen llegar más rápido.
Si algo es difícil para ti y fácil para otros… vas a vivir en guerra
Piénsalo un momento, sin romanticismo.
Si tú te dedicas a algo que:
te cuesta muchísimo,
te genera ansiedad todos los días,
te exige energía que no tienes,
y a otros les parece simple…
vas a vivir “sosteniéndote” más que creciendo.
Y sí, puedes mejorar. Claro que sí. Todos podemos entrenar habilidades.
Pero también es verdad que hay talentos que vienen contigo: tu forma de ser, tu personalidad, tu facilidad natural.
Esa frase te obliga a hacerte una pregunta potente:
¿Estoy trabajando desde mi zona de talento o desde mi zona de sufrimiento?
¿Y qué tiene que ver esto con ventas?
Muchísimo.
Porque ventas, en el siglo XXI, no es el estereotipo viejo del vendedor insistente, intenso y hablador.
Las ventas modernas se ganan con habilidades humanas.
Y por eso, si tú tienes facilidad para cosas como:
hacer amigos,
caer bien sin fingir,
escuchar de verdad,
entender personas,
conectar,
servir,
ayudar a otros a tomar decisiones…
entonces tienes un perfil natural para ventas.
Y eso es una ventaja enorme.
No porque vender sea fácil, sino porque tu energía fluye mejor en ese rol.
Ventas no es sólo convencer: es servir en grande
Aquí está el cambio de mentalidad que define a los vendedores top hoy:
Antes:
“Tengo que convencerlo.”
Hoy:
“Tengo que entenderlo.”
Antes:
“Tengo que cerrar como sea.”
Hoy:
“Tengo que guiar a una buena decisión.”
Antes:
“Tengo que hablar perfecto.”
Hoy:
“Tengo que escuchar mejor que el promedio.”
En el siglo XXI, vender bien se parece más a esto:
Diagnosticar
Escuchar
Preguntar
Conectar
Servir
Acompañar
Y por eso, vender ya no es una habilidad “solo comercial”. Es una habilidad de vida.
Si te gusta ayudar, ventas te puede dar algo que muchos buscan: significado
Cuando vendes desde el corazón, no vendes un producto.
Vendes:
tranquilidad,
solución,
avance,
bienestar,
resultados.
En muchos casos, lo que tú vendes cambia días, negocios o vidas.
Y eso —cuando lo haces bien— se siente poderoso.
Porque no estás “persiguiendo comisiones”. Estás creando impacto.
Y sí, también ganas dinero. Pero no se siente vacío, porque hay sentido detrás.
La pregunta real: ¿a qué te dedicas… y por qué?
Aquí te dejo una reflexión práctica.
Si hoy te preguntan: “¿A qué te dedicas?”
¿qué responderías?
Pero más importante:
¿lo que haces hoy juega a favor de tus talentos o en contra?
Y si no lo tienes claro, hazte estas preguntas:
¿Qué cosas se me hacen naturalmente fáciles?
¿Qué disfruto aunque me demande energía?
¿En qué me han dicho varias veces “tienes talento para eso”?
¿Qué tipo de conversaciones me hacen sentir vivo?
¿Qué problema me gusta resolver?
Porque ahí suele estar tu camino.
Cierre: cuando vendes con pasión por servir, ganas propósito
Te lo dejo así, simple:
Cuando vendes desde el corazón con la pasión por servir,
no solo ganas dinero…
ganas propósito.
Y en un mundo lleno de gente que trabaja por sobrevivir, encontrar propósito en lo que haces es una ventaja gigante.
Así que hoy, solo por un momento, reflexiona:
¿Estás en el lugar donde tu facilidad natural se convierte en valor para otros?
Si la respuesta es sí, estás en el camino correcto.
Y si la respuesta es no… quizá este sea el mejor momento para rediseñar tu “a qué te dedicas”.
Luis Fernando Briceño C. – Coach Profesional en Ventas y Transformación Digital







